Un Ejercicio De Gratitud Para Las Cosas Pequeñas
La belleza innata de un grifo de agua.
La gratitud surge de prestar atención, de estar despierto en presencia de todo lo que vive dentro y fuera de nosotros.
~ David Whyte
Cuando practicamos la gratitud, estamos reconociendo la multitud de factores -grandes y pequeños- que contribuyen al momento presente.
Practicar la gratitud es practicar la conexión, en el sentido de que nos damos cuenta de las personas que nos han llevado a esta experiencia actual, que han contribuido de alguna manera grande o pequeña, conocida o desconocida, a que tengamos este momento de alegría, de gratitud, de aprecio.
Cuando practicamos la gratitud, nos sentimos libres de la ilusión de separación, y en su lugar, experimentamos un sentido de la humanidad común que compartimos pero que a menudo pasamos por alto.
La práctica de la gratitud te permite preguntarte: ¿Puedo ser consciente no sólo de este momento, sino de todas las cosas y personas que han contribuido a permitirme vivirlo?
Hoy, tómate un minuto para hacer el siguiente pequeño ejercicio de gratitud.
Un Ejercicio de Gratitud Para Las Cosas Pequeñas
Piensa en algunas cosas pequeñas y aparentemente insignificantes, por las que estás agradecido y que quizás a menudo pasas por alto.
Podrían ser cosas del espacio en el que te encuentras: tal vez notar el olor del café por la mañana, la vista fuera de una ventana que te gusta, la textura de una colcha, una sonrisa genuina de tu ser amado.
Permítete saborear cualquiera de esas cosas, déjate complacer fácilmente por ellas.
Un ejemplo es sentir gratitud por el agua fresca, que sale de un grifo y se va por el desagüe con tanta rapidez…esa agua te permite lavarte las manos o tomar un trago de agua…y en un breve momento se desaparece.
Es una cosa aparentemente insignificante, pero hermosa.
¿De dónde vino esa agua? Cayó del cielo y se juntó en arroyos y ríos y luego en lagos…quizás se evaporó y volvió a llover y, de alguna manera, se juntó en algún lugar y entró en tuberías…y una de estas tuberías llegó a tu casa y condujo el agua fuera del grifo y al desagüe, y luego desapareció.
Piensa en todas las personas, todas las causas y circunstancias, todas las fuerzas de la naturaleza que convergieron para que este momento sucediera. Es realmente hermoso.
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Pregúntate:
¿Qué pequeñas cosas agradeces, que usualmente pasas por alto?
¿A quién agradeces, ya sean personas conocidas y desconocidas, que han contribuido a esta experiencia, a este momento de tu vida?
~ El Griego Estoico
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