Tus Elecciones Revelan Tus Prioridades
Las palabras no importan. Las acciones sí.
Muchos de nosotros afirmamos con orgullo que nuestra familia es lo primero. Lo creemos, lo decimos e incluso lo publicamos en las redes sociales. Ofrecemos este consejo a otros padres y aseguramos a nuestros hijos que son nuestra máxima prioridad, el centro de nuestro universo.
Sin embargo, a pesar de nuestras afirmaciones, a menudo no logramos cumplir estas palabras en nuestra vida diaria. Es una paradoja que inadvertidamente creamos.
Interrumpimos el tiempo de juego con nuestros hijos para contestar llamadas o mensajes que podríamos fácilmente atender después.
Desviamos nuestra atención de ellos para ver los últimos minutos de una serie de Netflix.
Elegimos salir a tomar algo con nuestros colegas y perdemos su rutina de noche.
Tomamos tiempo libre en el trabajo para ir de vacaciones, pero pasamos nuestro tiempo en el bar del hotel.
Si nuestra familia realmente ocupa el puesto más importante en nuestras vidas, ¿por qué permitimos que tantas distracciones tengan prioridad sobre ellos?
Es crucial reconocer que nuestras prioridades, tal como existen en nuestra mente, tienen poco significado a menos que se traduzcan en acción.
Si dices o publicas en las redes sociales “mis hijos son mi prioridad”, esto no resulta que tus hijos sean tu prioridad.
Poner a la familia en primer lugar es un compromiso que debe evidenciarse a través de tus acciones diarias.
Si algo o alguien realmente es “lo más importante en el mundo” para ti, debe ser evidente a través de demostraciones tangibles y consistentes.
Entonces, alinea tus acciones con tus prioridades. Reduce la brecha entre la intención y la acción y asegúrate de que tu compromiso con la familia no sea solo una afirmación vacía, sino una realidad.
Recuerda, es la evidencia de nuestras elecciones lo que realmente define nuestras prioridades y moldea las vidas que llevamos.
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~ El Griego Estoico


