Schadenfreude Y Mudita: Cultivando La Alegría En Un Mundo Competitivo
Encontrando alegría en la felicidad de los demás.
Schadenfreude y Mudita son dos términos de diferentes culturas que explican experiencias emocionales muy singulares.
Schadenfreude, un término alemán, se refiere a experimentar placer ante las desgracias de los demás. La reacción puede parecer maliciosa, incluso inicua, pero en una sociedad competitiva, es una emoción que puede surgir con más frecuencia de la que nos gustaría admitir.
Por otro lado, tenemos Mudita, derivado del Pāli, una antigua lengua india. Mudita es la experiencia de alegría altruista al presenciar la felicidad de los demás. Sentir esta alegría genuina por los demás sin ningún rastro de enojo o envidia es la esencia de Mudita.
¿Por qué es difícil sentir felicidad por los demás?
‘Mudita’, como emoción, es casi antitética a lo que estamos condicionados a sentir en una sociedad que se basa en la competencia y el individualismo.
Esto plantea la pregunta: ¿por qué es difícil sentir Mudita o felicidad por los éxitos de los demás?
Las razones son muchas:
Envidia: Deseamos lo que otros poseen y nos sentimos descontentos con nuestras propias circunstancias.
La Mente Comparativa: Constantemente evaluamos nuestro valor en comparación con los demás, sintiéndonos inferiores.
Juicio Negativo: Encontramos defectos en los demás, resentimos su felicidad.
El Mito de la Escasez: Erróneamente creemos que la felicidad es un recurso finito, que la alegría de alguien más significaría menos para nosotros.
Cultivando Mudita: Cambiando nuestra respuesta emocional
Experimentar envidia o emociones negativas hacia los éxitos de los demás no te convierte en malvado; simplemente es una reacción humana moldeada por normas y expectativas sociales.
Sin embargo, es hora de cuestionar este patrón de pensamiento.
Séneca, un renombrado filósofo estoico, dijo una vez:
“La verdadera felicidad consiste en disfrutar del presente, sin una dependencia ansiosa del futuro, sin divertirnos ni con esperanzas ni con temores, sino descansando satisfechos con lo que tenemos, que es suficiente, porque aquel que así lo es no necesita nada”.
Esta sabiduría nos recuerda que debemos encontrar la satisfacción en nuestra propia vida y no dejarnos llevar por el éxito aparente de los demás.
En un mundo fuertemente influenciado por las redes sociales, donde las vidas de los demás están constantemente a la vista, es fácil sentir envidia. Las fotos de vacaciones, éxitos laborales o nuevas adquisiciones son sinónimo de felicidad y éxito, creando una búsqueda interminable de estos símbolos externos de alegría.
Sin embargo, podemos intentar cambiar esta mentalidad. La próxima vez que sientas envidia o te encuentres siendo crítico con la felicidad de otra persona, haz una pausa y reorienta tus pensamientos.
Comparte su felicidad.
Extiende tu buena voluntad transmitiendo mentalmente frases como:
“Me alegra tu felicidad”.
“Celebro tu alegría”.
“Me deleito con tu éxito, que siga creciendo”.
“Que disfrutes de tu éxito”.
El camino desde Schadenfreude a Mudita
Como afirmó el Dalai Lama, nuestras posibilidades de experimentar alegría aumentan cuando convertimos la felicidad de los siete mil millones de personas en este mundo en nuestra fuente de alegría.
El filósofo estoico Marco Aurelio también se refirió interconexión cuando dijo: “Lo que no es útil para la colmena, tampoco para las abejas”.
Nuestra felicidad individual está inherentemente ligada a lo colectivo y al abrazar esto, descubrimos que la alegría compartida es verdaderamente una alegría duplicada.
En este viaje desde Schadenfreude a Mudita, aprendemos a apreciar los éxitos de los demás, fomentando una comprensión más profunda de nuestra interconexión.
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~ El Griego Estoico


