Replanteando La Definición Del Tiempo
Nunca conseguirás hacer todo lo que hay que hacer.
Las personas son frugales en proteger sus bienes personales; pero desperdician la única cosa en la que es prudente ser tacaños — su tiempo.
~ Séneca
—
Nuestro mayor error al pensar en el tiempo es que asumimos que merecemos una cantidad infinita de tiempo y que la muerte es una violación de ese derecho.
El autor Oliver Burkeman escribió un libro con el título “4.000 Semanas”, según la duración de una vida humana promedio.
Su pregunta principal es: ¿Por qué pensar en estas 4.000 semanas de tu vida como un número muy pequeño? ¿Por qué no tratarlo como un número enorme, ya que 4.000 semanas son muchas que si nunca hubieras nacido?
Tomamos nuestro tiempo en este mundo como algo dado, como si fuera algo que tuviéramos todo el derecho de poseer. Y pensamos en la muerte como una violación de este derecho.
Pero tal vez no es que nos hayan limitado la cantidad de tiempo; tal vez sea incomprensiblemente milagroso que se nos haya concedido incluso algo de tiempo.
Necesitamos replantear la definición del tiempo.
La razón por la que sentimos que estamos luchando constantemente contra el tiempo es que estamos constantemente intentando dominarlo.
Queremos obtener control sobre el desarrollo de nuestras vidas para que finalmente podamos sentirnos seguros y ya no tan vulnerables a los eventos.
La mayoría de los consejos sobre productividad de hoy en día se pueden resumir de la siguiente manera: “Sé dueño de tu tiempo, no dejes que tu tiempo sea tu dueño.”
Pero la verdad es que no obtenemos ni poseemos tiempo en absoluto. En cambio, nosotros somos el tiempo que nos queda.
Jorge Luis Borges escribió:
El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.
Entender que nosotros somos nuestras experiencias, que somos el espacio y el tiempo en que suceden, significa aceptar que…
Siempre habrá demasiadas cosas que hacer, la mayoría de las cuales nunca llegaremos a hacer.
No podemos evitar decisiones difíciles o hacer que el mundo funcione según nuestros parámetros preferidos.
No podemos garantizar que una experiencia o una relación con otros seres humanos resulte tranquila y sin dolor.
Desde un punto de vista cósmico, cuando todo haya terminado, nuestra vida y nuestro tiempo no habrán importado mucho de todos modos.
Encontrar alivio en la brevedad del tiempo.
El promedio de vida humana es absurda y aterradoramente corto. Pero eso no es motivo para desesperarse o entrar en pánico por aprovechar al máximo tu tiempo limitado.
Por el contrario, es un motivo de alivio.
Presta más atención a cada momento, por “aburrido” que sea. Puedes encontrar sentido no haciendo cosas radicalmente diferentes, sino sumergiéndote más profundamente en la vida que ya tienes.
Experimenta la vida con el doble de intensidad de lo usual. Cuando se te presente un momento desafiante o aburrido, intenta adoptar intencionalmente una actitud de curiosidad.
Una vez que ya no necesitas convencerte de que vas a completar todo lo que hay que hacer, eres libre de enfocarte en las cosas que realmente importan.
~ El Griego Estoico
Si te gustó este articulo, recomiéndalo para que más gente pueda verlo. Recuerda, le puedes dar hasta 50 “claps” 👏, *aquí*!
También puedes: Seguirme en Facebook || Seguirme en Instagram || Comprarme un café ☕


