Reflexiones Para Afrontar La Pérdida De Nuestros Seres Queridos
Encontrando consuelo y gratitud en medio del dolor.
Perder a alguien a quien amamos profundamente puede dejarnos desorientados y sin saber cómo afrontar nuestro dolor. En algunas culturas, la muerte se ve como una parte esencial y transformadora de la existencia. No se considera un final embarazoso o desesperanzador, sino una partida, con la creencia de que las almas de nuestros seres queridos continúan viviendo en otro lugar. Quizás, con el tiempo, nuestras propias almas se reunirán con las suyas.
En la modernidad, sin embargo, la muerte a menudo nos sorprende. Nuestras vidas cómodas nos han alejado de la realidad de la muerte. No obstante, la muerte es una parte inherente de la experiencia humana que todos compartimos.
Aquí hay algunas reflexiones que pueden ayudarnos a suavizar nuestro dolor cuando perdemos un ser querido:
Reconocer la universalidad de la muerte: No ha ocurrido nada fundamentalmente horrendo. La muerte es nuestro destino común; es una parte integral del contrato de nuestra existencia.
Aceptar el dolor continuo: Nunca superaremos o olvidaremos realmente nuestra pérdida. Nuestro dolor continuo es simplemente el precio que pagamos por haber amado profundamente.
Honrar sus deseos: La persona que ha fallecido querría que la extrañáramos. También querría que recordáramos que detrás del dolor hubo momentos de alegría, ternura, fascinación y diversión absoluta. Querría que fuéramos capaces de seguir adelante y no sentir que no podemos sobrevivir sin ella.
Contemplar su impacto duradero: El momento en que alguien muere no es cuando su cuerpo deja de existir, sino cuando muere la última persona cuya vida fue tocada por ella. Según esta perspectiva, aún le queda mucho por vivir a través de nosotros. Continúa viviendo en nuestros recuerdos y en el impacto que tuvo en nuestras vidas.
Encontrar paz: Nuestra persona querida no está infeliz; ha encontrado paz. Ya no nos necesita y no guarda resentimientos, ira o decepción. No podemos herirla ni decepcionarla. La muerte puede resultar aterradora, pero estar muerto no lo es. Está en paz.
Seguir adelante con gratitud: Aunque nunca la olvidaremos, la vida continúa. Esto no es falta de gratitud o insensibilidad. Es un testimonio de los valores que compartimos con ella. El amor desea lo mejor para el otro; el amor quiere que haya más amor. Nuestro ser querido seguirá estando con nosotros mientras navegamos el resto de nuestras vidas. Nada puede separarnos de ella.
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Sí, la extrañamos profundamente, pero su presencia todavía perdura dentro de nosotros. Sigue siendo parte de nuestras vidas, guiándonos y recordándonos el amor que compartimos.
A través de estas reflexiones, podemos encontrar consuelo en medio de nuestro dolor y apreciar los recuerdos y el impacto que nuestro ser querido tuvo en nuestras vidas.
Su partida puede haber dejado un vacío, pero su amor continúa viviendo en nuestro corazón.
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~ El Griego Estoico


