No Solo Vives Una Vez
El arte de aprovechar cada capítulo de la vida.
Era una noche como cualquier otra. Plutarco se sentó en el sofá, listo para ver por milésima vez la película favorita de su hija de 7 años. Pero algo cambió. "Papá, ya no quiero ver esa película. Es para niños pequeños", dijo ella. En ese momento, una parte de Plutarco murió.
¿Alguna vez has sentido que una parte de ti ha muerto? No hablo de la muerte física, sino de esos pequeños finales que experimentamos a lo largo de nuestras vidas. Cada uno de estos "finales" marca el comienzo de una nueva etapa, una nueva "vida" dentro de nuestra existencia.
Arthur Schopenhauer capturó bellamente esta idea cuando escribió:
"Cada día es una pequeña vida: cada despertar y levantarse es un pequeño nacimiento; cada mañana fresca es una pequeña juventud; cada ir a descansar y dormir es una pequeña muerte."
No solo vivimos múltiples vidas a lo largo de los años, sino que cada día en sí mismo es un microcosmos de una vida completa.
Los capítulos de nuestra vida
Pensemos en nuestra vida como una serie de "capítulos", cada uno representando una etapa distinta. En cada capítulo, nuestras relaciones, pasiones e intereses evolucionan. El niño que fuimos una vez da paso al adolescente, que a su vez se convierte en adulto.
Marco Aurelio nos recuerda:
"Vive cada día como si fuera el último de tu vida".
¿Cómo podemos vivir cada etapa plenamente, reconociendo su valor único?
Imagina que cada capítulo es una vida diferente. En uno eres un estudiante curioso, en otro un amigo leal, en otro un padre amoroso, en otro un viejo sabio. Cada versión de ti tiene sus propias relaciones y experiencias que atesorar.
Ahora, piensa en todas las conexiones y momentos significativos que quieres vivir. ¿En qué etapa de tu vida podrías cultivarlos mejor? ¿Cómo puedes honrar cada "vida" que vives?
Séneca dijo:
"No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho".
Al aceptar que cada capítulo de nuestra vida eventualmente se cierra, podemos apreciar más profundamente las relaciones y experiencias únicas que cada etapa nos ofrece.
¿Cómo poner esto en práctica?
Estar presentes: Esta vez que tu hijo te pide jugar podría no volver a suceder.
Abrazar el cambio: El nido vacío no es el fin, sino el comienzo de una nueva aventura con tu pareja.
Practicar la empatía: La ansiedad de tu amigo por ser padre primerizo refleja tus propios miedos pasados, y le puedes ofrecer consejo y consuelo.
Reflexionar diariamente: Al final del día, recuerda la sonrisa de un extraño en la calle, reconociendo cómo pequeños momentos contribuyen a tu día.
Recuerda, no solo vives una vez. Vives muchas vidas en una sola. Cada etapa es una oportunidad para forjar relaciones significativas y vivirla plenamente...antes de que esta etapa se muera, para dar paso al nuevo capítulo. Y con cada nuevo capítulo, renaces para vivir otra vida dentro de esta gran vida.
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~ El Griego Estoico



Preciosa Reflexión, me ha encantado!!
Lindo escrito. Hace tiempo que no he leído en español. Gracias 💙