No Pospongas Para Mañana Lo Que Puedes Hacer Hoy
Una reflexión sobre la finitud.

En su libro “The Daily Dad”, Ryan Holiday cuenta la historia de Bob Saget, el legendario comediante y presentador de “Los videos caseros más divertidos de América”, que falleció trágicamente a los 65 años.
Saget recibió un mensaje de texto no urgente de su hija justo antes de salir al escenario para actuar en el espectáculo de comedia en vivo. A pesar de tener la opción de responder más tarde, se tomó un momento para enviar lo que resultaría ser su último mensaje — le contestó “¡Gracias, te amo!“ Pocas horas más tarde, fue encontrado muerto en su habitación de hotel.
Este trágico incidente destaca la importancia de vivir en el momento presente y no dar por sentado el mañana.
Séneca escribió que “los tontos siempre se preparan para vivir y piensan que tienen mucho tiempo.” Sin embargo, las oportunidades y la vida misma no se pueden posponer para el futuro.
La procrastinación implica una arrogancia porque da por sentado el mañana, creyendo que siempre mereceremos tener más tiempo, más oportunidades.
Para combatir esta tendencia, es importante meditar sobre nuestra mortalidad, para apreciar el regalo del presente y aprovechar la oportunidad de decirles a nuestros seres queridos cuánto los queremos.
Nadie sabe cuánto tiempo tiene ni cuáles serán sus últimas palabras, por lo que es esencial usar el tiempo que tenemos y no dejar las cosas para después.
Si un amigo o familiar te viene a la mente, llámalo.
Si tu hija te escribe, respóndele.
Cuando ves tu esposa, dile que la amas.
No te arrepentirás. Puede que sea lo último que hagas.
Nunca queremos considerar que cualquier interacción, cualquier conversación, cualquier mensaje, podría ser el último con esa persona.
No des por sentado que tendrás otra oportunidad. Aprovecha la que tienes delante ahora mismo. Acepta el regalo del momento presente.
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~ El Griego Estoico

