Navegando El Océano Del Destino
Reflexiones de Oliver Burkeman sobre el libre albedrío.
Hay algunas frases que, al leerlas, resuenan en lo más profundo de nuestro ser y cambian nuestra forma de ver el mundo. Este extracto de Oliver Burkeman sobre el escepticismo hacia el libre albedrío es una de esas joyas literarias que nos invita a reflexionar sobre nuestro papel en el mundo y nuestra relación con los demás.
"El escepticismo del libre albedrío es un antídoto a la filosofía individualista que sostiene que los logros de una persona realmente le pertenecen solo a ella, y que, por lo tanto, solo tienes a ti mismo para culpar si fracasas. Es un recordatorio de que los accidentes de nacimiento podrían afectar las trayectorias de nuestras vidas mucho más de lo que nos damos cuenta, dictando no solo la posición socioeconómica en la que nacemos, sino también nuestras personalidades y experiencias en su totalidad:
Nuestros talentos y nuestras debilidades.
Nuestra capacidad para la alegría.
Nuestra habilidad para superar tendencias hacia la violencia, la pereza o la desesperación.
Los caminos que terminamos recorriendo.
Hay un profundo sentido de fraternidad humana en la idea de que, en nuestra total exposición a fuerzas más allá de nuestro control, todos podríamos estar en el mismo barco, aferrándonos para salvar nuestras vidas, a la deriva en el océano de la suerte azotado por la tormenta.”
En un mundo que a menudo nos empuja a creer que somos los únicos responsables de nuestros éxitos y fracasos, Burkeman nos ofrece una perspectiva fresca y necesaria. Nos recuerda que nuestras circunstancias, personalidades y trayectorias de vida están influenciadas, en gran medida, por factores que están más allá de nuestro control. Es un llamado a la empatía, al entendimiento y al reconocimiento de nuestra interconexión humana.
Reconocer nuestra vulnerabilidad común y nuestra dependencia del azar puede ser liberador. En lugar de juzgar o culpar, podemos aprender a apreciar la complejidad de la vida y a valorar lo que compartimos.
Al fin y al cabo, como Burkeman sugiere, todos estamos navegando en este impredecible océano, haciendo lo mejor que podemos con las cartas que se nos han repartido.
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~ El Griego Estoico

