Lecciones De Un Niño: Amar, Criar Y Aprender A Soltar
Un poema sobre el crecimiento mutuo de padre e hijo.
La relación entre un padre o madre y su hijo/a es única, llena de contrastes, emociones y profundidad.
El siguiente poema de Shefali Tsabary es un recordatorio poderoso: la crianza no se trata solo de guiar, sino de aprender. Como padres, creemos que somos nosotros quienes enseñamos, pero en realidad son nuestros hijos quienes nos enseñan a amar de manera más pura, a soltar el control y a crecer como personas.
El poema completo.
Mi niño/a.
No hay dolor más grande que tu angustia,
Ni alegría mayor que tu triunfo,
Ni inquietud más profunda que tu tormento,
Ni desesperación más profunda que tu abandono.
No existe emoción comparable a la que provocas,
Ni experiencia que se acerque a criarte,
Ni camino que prefiera más que estar a tu lado,
Ni aventura que elegiría sobre verte crecer.
Tú, mi querido/a niño/a, eres mi más grande maestro/a.
A través de ti aprendo a amar sin control,
A cuidar sin poseer,
Y a crecer yo antes de criarte a ti.
Ante tu radiante resplandor, me doy cuenta que no soy nada.
Pero tu existencia sugiere que lo soy todo.
No hay nada que pueda darte
Pues ya llevas el sol en tu interior, iridiscente y prismático,
Inagotable y poderoso sin medida.
Puedo darte nacimiento y hogar,
Pero sin duda, eres tú quien me ha dado vida,
Y un despertar que jamás hubiera imaginado por mí mismo.
Los hijos no son extensiones de nosotros, sino seres completos con luz propia.
Este es penetrante por su honestidad brutal. Nos dice que mientras creemos que los estamos formando, son ellos quienes nos están ayudando a crecer y redescubrirnos también.
Como decía el filósofo Khalil Gibran: "Tus hijos no son tus hijos. Son los hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma." Este poema es la confirmación de esa verdad.
—
~ El Griego Estoico


