La Importancia de Actuar con Rapidez
La sabiduría estoica en la acción inmediata.
"No dejes que nada te retrase. No digas: 'Lo haré cuando tenga tiempo'. Puede que nunca lo tengas. Hazlo ahora; hazlo mientras puedas."
~ Séneca
En nuestra búsqueda de una vida plena, nos enfrentamos a un reto constante: el paso del tiempo.
Mientras envejecemos, es sorprendentemente fácil dejar que uno, dos o incluso cinco años pasen sin que nos demos cuenta. Nos acostumbramos a un ritmo de vida, no necesariamente uno que amamos, pero sí uno en el que nos sentimos cómodos, y las rutinas diarias se vuelven más profundas y arraigadas.
La rapidez es un valor que perpetuamente subestimamos. Esto no significa que debamos sentirnos frenéticos o apresurados. De hecho, probablemente deberíamos eliminar muchas de las cosas que nos mantienen ocupados para hacer espacio para lo que realmente queremos hacer. Pero definitivamente significa que deberíamos dejar de permitir que los días se nos vayan esperando el momento "perfecto".
Los estoicos nos enseñan la importancia de vivir el presente, de reconocer que el tiempo es un recurso finito y valioso. No actuar es, en sí mismo, una decisión que consume nuestro tiempo más preciado.
Debemos dejar de comportarnos como si tuviéramos un tiempo infinito. Esto, la manera en que vives ahora, es tu única vida. Cada día que pasa es una oportunidad para vivir de acuerdo con tus valores y perseguir tus prioridades.
La vida estoica no es una de inacción, sino una de acción deliberada y significativa. No dejes que el confort o la rutina te impidan vivir la vida que deseas.
—
~ El Griego Estoico


