La Era De Las Excusas
Cómo dejar de culpar a otros y tomar el control de tu vida.
Llegas tarde al trabajo por tercera vez esta semana. Cuando tu jefe te pidió explicaciones, respondes: "El tráfico estaba terrible, no fue mi culpa".
Le gritas a tu hijo porque corrió hacia la calle sin mirar. Furioso, te justificas diciendo: "Le grité porque me asustó".
Estas escenas, tan comunes en nuestro día a día, revelan una verdad incómoda sobre cómo enfrentamos nuestras responsabilidades.
Vivimos en una época donde las excusas están a la orden del día.
Culpamos al tráfico, al jefe, a la sociedad, otras personas, a circunstancias externas... a todo, menos a nosotros mismos. Pero, ¿qué pasa si cambiamos nuestra forma de pensar y aceptamos que siempre tenemos una opción?
El psicólogo Albert Ellis dijo:
“El ser humano es el único responsable de la mayoría de sus comportamientos, pero también tiene el poder de cambiarlos.”
Aunque a menudo queramos culpar a factores externos, tenemos el poder de cambiar nuestra situación al asumir la responsabilidad.
Las excusas más comunes y cómo evitarlas
Las acciones de otros: “Le grité a mi hijo porque no me hizo caso.”
La autoridad: “Le mentí al cliente porque mi jefe me lo pidió.”
La presión social: “Empecé a fumar porque mis amigos lo hacían.”
Los roles sociales: “Voy a trabajar aunque lo odio, porque soy padre de familia.”
Los impulsos: “No pude resistir comer ese pastel.”
El filósofo Jean-Paul Sartre decía que "estamos condenados a ser libres". Esto significa que siempre tenemos opciones, aunque a veces no nos gusten. Cuando aceptamos esto, dejamos de ser víctimas de las circunstancias y tomamos el control de nuestras vidas.
Cambia tu lenguaje, cambia tu vida
Un truco simple para asumir tu responsabilidad es cambiar el lenguaje que usas. En lugar de decir “tengo que”, di “elijo”. Por ejemplo:
En vez de “Tengo que ir al trabajo”, di “Elijo ir al trabajo porque me ayuda a mantener mi estilo de vida.”
En lugar de “No puedo dejar de fumar”, di “Elijo fumar a pesar de los riesgos.”
En lugar de “No tengo tiempo para hacer ejercicio”, di “Elijo no hacer ejercicio porque he priorizado otras cosas hoy."
Toma las riendas
Asumir la responsabilidad no es fácil, pero te libera. La próxima vez que te encuentres buscando excusas, detente y recuerda: la vida es demasiado corta para desperdiciarla culpando a otros por tus decisiones. Como dijo Hal Elrod:
“El momento que aceptas responsabilidad por todo en tu vida es el momento en que adquieres el poder para cambiar todo en tu vida.”
La vida es corta y preciosa. No la desperdicies culpando a otros por tus decisiones. Toma las riendas, asume tu responsabilidad y descubre el poder transformador de la elección consciente.
—
~ El Griego Estoico


