Guía Del Estoico Para Manejar Los Insultos
La regla de oro de Epicteto.
¿Alguna vez te has sentido herido por un comentario desagradable, especialmente en esta era donde los insultos anónimos en las redes sociales son tan fáciles de lanzar? No estás solo. Todo ser humano en la historia ha experimentado ese dolor de una forma u otra.
Epicteto, el filósofo estoico, que fue esclavo y al que una paliza de su amo dejó cojo, tiene un consejo:
"Si alguien dice algo malo de ti, no te molestes. En lugar de eso, piensa: '¡Bueno, si conocieran todos mis defectos, habrían dicho aún más!".
¿Por qué recomendaría Epicteto una respuesta así? Profundicemos en la perspectiva estoica.
La Futilidad de los Insultos
Desde un punto de vista estoico, los insultos y comentarios negativos son ruidos insignificantes en la sinfonía cósmica de la vida. Al enfrentar una crítica, hay dos realidades posibles:
1. La crítica es válida: En este escenario, la persona que señala tus defectos o errores realmente te está haciendo un favor. Está revelando áreas de mejora. En lugar de responder con ira, el enfoque estoico sería introspectar y corregir el comportamiento.
El estoico dice: "Si lo que se dijo es cierto, tengo la oportunidad de crecer."
2. La crítica no tiene fundamento: Si el insulto no tiene base en la realidad, entonces no hay motivo de angustia. La persona que lanza el insulto es la que está equivocada. Esto hace que el insulto sea inconsecuente y no merezca ninguna de tu atención o gasto emocional.
El estoico dice: "Si lo que se dijo es falso, ¿por qué debería perturbarme?"
Aceptando la Crítica: La Manera Estoica
Al adoptar la mentalidad estoica, comenzamos a ver la crítica, ya sea válida o no, como una oportunidad en lugar de una amenaza. Si la crítica es válida, tenemos un camino claro hacia la auto-mejora. Y si no lo es, tenemos la oportunidad de practicar la paciencia y el perdón.
Además, al no reaccionar defensivamente a los insultos, retenemos nuestro propio poder. Nos negamos a permitir que las palabras de otro dicten nuestras emociones o estado mental.
Este desapego de la validación y opinión externa está en el corazón de la práctica estoica. Al buscar la paz interior y fundamentar nuestro mérito en nuestros propios valores, nos volvemos resilientes a los caprichos del mundo.
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La próxima vez que alguien hable mal de ti o te critique, recuerda el consejo de Epicteto: Entiende que toda crítica es una oportunidad para crecer o una razón para sonreír sabiendo que no tiene fundamento.
En palabras de otro gran estoico, Marco Aurelio: "Tienes poder sobre tu mente, no sobre los eventos externos. Date cuenta de esto y encontrarás fuerza."
En esta era moderna, donde las opiniones se comparten rápidamente y ampliamente, anclarse en la sabiduría estoica podría ser el santuario que todos necesitamos.
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~ El Griego Estoico

