Esta Vez Podría Ser La Última
La inestimable importancia de apreciar cada momento.
El la mañana del 11 de septiembre de 2001, muchas personas se despidieron de sus seres queridos antes de ir a trabajar al World Trade Center en Nueva York. Lo que no sabían era que sería la última vez que lo harían. Horas después, los edificios fueron atacados, y cerca de 3,000 personas perdieron la vida.
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Ninguno de nosotros sabe realmente cuándo será la última vez. Ya sea la última vez que cambias un pañal o la última conversación que tendrás con un ser querido, estos momentos a menudo pasan desapercibidos, solo asumiendo importancia en retrospectiva.
Los Últimos Momentos Suelen Ser Inesperados
Existen numerosos "últimos" que nos toman por sorpresa. La última vez que empujas a tu hijo en un cochecito, la última comida que compartes con un padre o el último abrazo que das a un amigo cercano. En su mayoría, estos "últimos momentos” son experiencias desgarradoras e inesperadas.
La Inevitabilidad de la Sorpresa
Todos somos conscientes racionalmente de que la vida es finita. Nuestros hijos crecen, nuestros amigos se mudan y las personas fallecen. A pesar de esto, el 'último momento' siempre nos sorprende.
No es solo una cuestión de no saber, a menudo también es una cuestión de no estar emocionalmente preparados. Incluso cuando se espera la muerte de un ser querido debido a una enfermedad grave, el momento final todavía puede resultar impactante. Nuestras emociones no están completamente en sincronía con nuestra lógica.
El Regalo del Tiempo y la Presencia
En estos momentos de 'últimos' inesperados, ¿qué podemos hacer para mitigar el arrepentimiento o la sensación de que no hicimos lo suficiente? La solución reside en la presencia y el tiempo que dedicamos.
Cuando un ser querido pide unos minutos más de tu tiempo, un abrazo adicional o una historia más, complácele siempre que sea posible. No es solo un regalo para ellos; es un regalo para ti también.
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Nuestras vidas son una serie de momentos, algunos ordinarios y otros extraordinarios. Si bien no podemos saber cuándo será la última vez, podemos hacer que cada momento cuente. Dar tiempo o un abrazo adicional no es solo un regalo para la otra persona; también es un regalo para ti. De esta manera, incluso si resulta ser la última vez, será un momento apreciado por todos.
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~ El Griego Estoico
