'Endling': Ecos De Un Adiós
Un poema sobre la extinción y la belleza en la despedida.
En 1982, un huracán mató a la última hembra de Moho Braccatus, un pajarito hawaiano. El macho sobrevivió. Y durante años, siguió cantando su canto de apareamiento - sin que nadie le respondiera.
Esa grabación existe. Está en el archivo sonoro de la Biblioteca Británica. Si alguien la escucha, lo que oye es simplemente un pájaro. Pero también es una despedida que no sabe que lo es…
Maria Popova escribió “ENDLING” sobre ese momento. Endling: el último individuo vivo de una especie.
Este es el poema:
—
‘ENDLING’ | Un Poema de Maria Popova
[‘endling’ es un individuo que es el último de su especie]
De una grabación del archivo sonoro
de la Biblioteca Británica
emerge el canto del último Moho Braccatus,
un pequeño pájaro hawaiano ya extinguido.
Después de siglos
en los que los humanos silenciaron a esa especie
con la civilización,
después de que un huracán matara a la última hembra en 1982,
el macho quedó sólo
para cantar la canción final de su especie -
un canto de apareamiento
para un mundo sin pareja.
Dentro de diez mil millones de años,
el Sol se va a apagar.
Dentro de cien mil millones,
las galaxias se van a dispersar
y se van a llevar la luz,
dejando el cielo de noche
negro como el interior de un cráneo.
Con el tiempo,
toda la energía del cosmos se va a disipar
hasta que no quede ninguna
para sustentar la vida,
mientras el universo sigue expandiéndose
hacia la eternidad.
En algún momento del camino,
va a haber existido una criatura
que pensó el último pensamiento,
sintió el último sentimiento,
y cantó la última canción de la vida.
Y habrá sido hermoso,
este breve movimiento del ser
en la silenciosa sinfonía de la eternidad,
y habrá sido lamentable
que solo la retrospectiva
llegue a conocer cada final.
—
En un futuro bien lejano, va a haber un ser humano que sea el último de su especie.
Ese ser humano va a hablar la última palabra.
Ese ser humano va a tener el último pensamiento.
Ese ser humano va a sentir el último sentimiento.
Ese ser humano va a cantar la última canción.
Y no lo va a saber…
Porque solo mirando pa' trás es que uno conoce cada final. Nunca el que lo está viviendo. Durante cada día se apaga algo que no va a volver, y casi nunca nos detenemos a escuchar.
Nuestro breve momento de ser es al mismo tiempo insignificante y profundamente hermoso.


