El Faro del Griego
Una nueva etapa para este espacio.
Después de muchos años escribiendo como El Griego Estoico, llegó el momento de un cambio pequeño pero importante.
El estoicismo sigue siendo una fuente clave de inspiración para mí desde hace más de 10 años. Pero este proyecto ha crecido. También me inspiro y escribo sobre otras filosofías, culturas, relatos históricos y personales. Y siento que el nombre El Griego Estoico ya no abarca todo eso.
Por eso elegí un nuevo nombre: El Faro del Griego.
¿Por qué un faro?
Porque no pretendo dar respuestas absolutas. Prefiero compartir ideas que iluminan, que acompañan, sin decirte exactamente por dónde ir.
A veces vienen del estoicismo, otras del budismo, otras de una situación personal o de una historia no muy conocida.
Todas con el mismo propósito: ayudarte a pensar, sentir y vivir con más claridad en un mundo sin instrucciones.
Durante los últimos días, les pedí su opinión. Me llegaron muchísimas respuestas hermosas - gracias de corazón.
Muchos de ustedes describieron lo que comparto como sabiduría que no impone pero que guía, una luz, una dirección en tiempos de confusión.
Uno escribió:
“El faro no te dice a dónde ir. Solo te recuerda que sigues en camino.”
¿Qué cambia?
Nada esencial, solo el nombre.
Seguirás recibiendo mis reflexiones con la misma voz de siempre.
La nueva web: www.elfarodelgriego.com
Gracias por leer, por pensar conmigo, y por haber hecho crecer este espacio.
Un abrazo,
Cleon, el Griego.


