Dominando La Dicotomía Del Control
La Oración de la Serenidad: Una guía hacia la tranquilidad estoica.
"Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia."
Esta frase eterno sirve como un modelo para una vida plena: una vida de tranquilidad que se logra a través del encuentro consciente con las pruebas de la vida con compostura valiente.
En la vida, somos responsables de ciertos elementos, mientras que otros permanecen fuera del alcance de nuestro control.
Lo que controlamos incluye nuestro juicio, nuestros impulsos, nuestros deseos, nuestras aversiones y, esencialmente, todo el reino de nuestras facultades mentales.
Mientras tanto, aspectos como nuestra forma física, la riqueza material, nuestra reputación, la posición social, están más allá de nuestro control directo.
Al comprender verdaderamente lo que nos pertenece y lo que no, nos liberamos de la coerción y los obstáculos, del reproche y la crítica. Y esto nos fortalece. Podemos volver invulnerables a cualquier forma de daño.
Epicteto dijo lo siguiente: Al discernir genuinamente la diferencia entre lo que está y no está bajo nuestro control, nos volvemos psicológicamente impermeables, inmunes a los caprichos de la fortuna.
Una vez que comienzas a observar, la dicotomía del control revela una multitud de aplicaciones en la vida cotidiana. Todos ellos convergen en un aspecto crítico: desplazar tus objetivos de los resultados externos a los logros internos.
¿Quieres ganar un partido de fútbol? Está fuera de tu control. Pero jugar el mejor juego que puedes está bajo tu control.
¿Quieres que tu pareja te ame? Está fuera de tu control. Pero hay muchas formas en las que puedes elegir mostrar tu amor a tu pareja, y eso está bajo tu control.
¿Quieres que un partido político en particular gane las elecciones? Está fuera de tu control. Pero puedes elegir participar en el activismo político y votar.
¿Quieres obtener un ascenso en el trabajo? Esa decisión está fuera de tu control. Sin embargo, tu rendimiento, tu dedicación y tu mejora continua en el trabajo están dentro de tu control.
Estos aspectos de tu vida están dentro de tu esfera de influencia. Si logras cambiar tus objetivos internamente, te abstendrás de culpar o criticar a otros, y los rivales dejarán de existir, ya que las acciones de otros están predominantemente fuera de tu control y, por lo tanto, no vale la pena preocuparse por ellas.
El resultado será una actitud de ecuanimidad estoica hacia las vicisitudes de la vida, cultivando una vida de mayor serenidad.
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~ El Griego Estoico


