Distinguir El Contenido Con Fecha De Expiración VS El Contenido Permanente
¿Seguirás interesado en esto dentro de un año?
Estamos inundados de contenido de todas las fuentes: televisión, correo electrónico, redes sociales. En nuestra era, el problema no es encontrar suficiente información, sino filtrar el sinsentido para llegar a lo que realmente importa.
Al interactuar con cualquier contenido que encuentres o que alguien te envíe, ya sea un video, una imagen o un texto, pregúntate:
"¿Seguiré encontrando esto relevante en el futuro? ¿En un año? ¿En cinco años? ¿En diez años?"
Al adoptar esta perspectiva, podemos distinguir entre el conocimiento efímero y el conocimiento permanente, lo que nos permite cultivar una mentalidad de largo plazo y aprovechar al máximo nuestro desarrollo personal.
Conocimiento Con Fecha De Expiración
Gran parte de lo que consumimos en forma de noticias, eventos actuales, datos de mercado y actualizaciones políticas se clasifica como conocimiento con fecha de expiración. Aunque captura nuestra atención debido a su relevancia inmediata, a menudo encontramos que nuestro interés disminuye rápidamente. Estos temas tienen una fecha de expiración y su importancia se desvanece con el tiempo.
Ejemplos de conocimiento con fecha de expiración:
Noticias de “lo que pasó hoy en X lugar”.
Comentarios de celebridades/influencers sobre un tema.
Videos de memes sobres una tendencia cultural/viral.
El conocimiento con fecha de expiración nos cautiva.
En primer lugar, hay una abrumadora cantidad de información compitiendo por nuestra atención en la era de la atención breve.
En segundo lugar, nos impulsa a averiguar y entenderlo antes de que este conocimiento pierda relevancia. Sin embargo, en el panorama general, tal conocimiento tiene un valor limitado a largo plazo.
Conocimiento Permanente
En contraste, el conocimiento permanente consiste en sabiduría perdurable que trasciende la naturaleza transitoria de los eventos actuales. Al centrarnos en el conocimiento permanente, podemos desarrollar una base sólida y una comprensión más profunda del mundo.
En un mundo saturado de información en constante cambio, es crucial distinguir entre el conocimiento con fecha de expiración y el conocimiento permanente.
Ejemplos de conocimiento permanente:
Principios éticos y morales.
Consejos prácticos de filósofos sobre cómo vivir.
Pensamientos sobre preguntas de la vida eternas.
Al evaluar la relevancia a largo plazo de lo que consumimos, podemos priorizar la adquisición de sabiduría perdurable, que nos capacite para comprender el mundo en constante evolución que nos rodea.
Adoptar una mentalidad de largo plazo fomenta una comprensión más profunda y nos ofrece las herramientas necesarias para navegar las complejidades de la vida con claridad y perspicacia.
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~ El Griego Estoico


