Deja De Negociar Con La Realidad
¿Contra qué estás luchando realmente?
La frustración es una negociación inútil con la realidad. Es como regatear con una pared, esperando que se mueva.
Nos pasa a todos:
Gritar al tráfico no hará que avance más rápido.
Repetir las mismas quejas sobre tu pareja no cambiará su comportamiento.
Enojarte por un vuelo retrasado no hará que despegue antes.
Enfadarte con el wifi lento no mejorará la conexión.
Séneca dijo que “No sufrimos por los eventos, sino por nuestra opinión sobre ellos.”
Mientras gastamos energía en luchar contra lo que ya es, desperdiciamos la oportunidad de adaptarnos y avanzar. La frustración nos encierra en un ciclo donde todo lo que podría cambiar queda fuera de nuestra vista. Como decía Jon Kabbat-Zin: "No puedes detener las olas, pero puedes aprender a surfear."
La realidad es simple. No le importan nuestros gritos, nuestro enojo, nuestra resistencia.
Es como una montaña: puedes pasarte horas gritándole, pero no se moverá. Sin embargo, si te calmas y observas, encontrarás un camino alrededor.
Aceptar no es rendirse, es redirigir tu fuerza hacia donde realmente puede hacer una diferencia.
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~ El Griego Estoico


