Daniel Kahneman (1934-2024): El Gigante Humilde De La Complejidad Humana
De sobrevivir a los Nazis a transformar nuestra comprensión de la mente.
Durante la Segunda Guerra Mundial, siendo apenas un niño, Daniel Kahneman y su familia tuvieron que huir de la ocupación nazi en Francia.
Se vio obligado a llevar la Estrella de David después de que las fuerzas alemanas nazis ocuparan la ciudad en 1940. Una noche se quedó fuera después del toque de queda impuesto por los alemanes a los judíos mientras visitaba a un amigo, y se dio la vuelta al sweater para ocultar la estrella mientras caminaba unas cuadras hacia su casa. Luego se cruzó con un soldado de las SS, quien lo llamó, lo levantó... y lo abrazó.
"Estaba aterrorizado de que notara la estrella dentro de mi sweater", dijo Kahneman. Pero el alemán sacó su billetera, le mostró una foto de un niño, le dio algo de dinero y lo envió de regreso. "Llegué a casa más convencido que nunca de que mi madre tenía razón: la gente era infinitamente complicada e interesante".
Su agudeza y la calma ante la adversidad era obvia desde temprano.
Daniel Kahneman, transformó nuestro entendimiento de la psicología y la economía, y con su reciente muerte, ha dejando tras de sí un legado imborrable.
El trabajo de Kahneman, ganador del Premio Nobel en Ciencias Económicas, tiene profundas resonancias con la filosofía estoica. Kahneman nos enseñó que gran parte de nuestro sufrimiento y errores provienen de cómo procesamos el mundo:
Rápidamente y, a menudo, erróneamente ("sistema 1"), o
De manera más lenta y deliberada ("sistema 2").
Esto se alinea con la visión estoica de que no son los eventos externos los que nos perturban, sino nuestras percepciones sobre ellos. Al cultivar un "sistema 2" más fuerte, podríamos acercarnos a la sabiduría estoica de actuar con racionalidad, independientemente de las emociones del momento.
A continuación, exploramos algunas de sus frases más memorables, acompañadas de reflexiones personales:
"Nada en la vida es tan importante como crees que es mientras lo estás pensando."
Recordatorio estoico: Vive el presente, y date cuenta que a veces exageras los problemas.
"Estamos ciegos a nuestra ceguera. Tenemos muy poca idea de cuánto desconocemos."
Un eco de Sócrates: Saber que no sabemos es el comienzo de la sabiduría.
"Generalmente somos demasiado confiados en nuestras opiniones y juicios."
La moderación en nuestros juicios refleja la templanza estoica.
"Tu estado emocional realmente tiene mucho que ver con lo que estás pensando y lo que estás prestando atención."
El control sobre nuestras percepciones, un pilar estoico, determina nuestra paz interior.
"Hay mucha aleatoriedad en las decisiones que toman las personas."
Aceptar lo que está fuera de nuestro control es liberador, un principio estoico.
"Lo que ves es todo lo que hay."
Vivir en el presente, sin añorar lo que no poseemos, es esencial en el estoicismo.
"Si te importa ser considerado creíble e inteligente, no uses un lenguaje complejo donde el lenguaje simple servirá."
La claridad y la sencillez son virtudes en la comunicación y en la vida.
"Una forma confiable de hacer que la gente crea en falsedades es la repetición frecuente, porque la familiaridad no se distingue fácilmente de la verdad."
Estar alertos a nuestras propias falacias y a las de los demás es crucial.
Daniel Kahneman nos enseñó a cuestionar nuestras percepciones, decisiones y creencias. Su libro, "Pensar Rápido, Pensar Despacio", ha sido una revelación para muchos, incluyéndome.
Su mente brillante y su capacidad para cambiar cómo vemos nuestras propias vidas y decisiones serán profundamente extrañadas.
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~ El Griego Estoico


