Cómo Vivir Una Vida Con Abundancia
Depende de ti ver la belleza del mundo.

Acuérdate de la belleza de la vida. Mira las estrellas y mírate a ti mismo corriendo con ellas.
~ Marco Aurelio
—
En estos días hay industrias enteras construidas alrededor de la creación de sentimientos positivos.
“Frases positivas”
“Consejos positivos”
“Solo vibras positivas”
“Cero cosas negativas”
Estas frases estan de moda.
Pero esto puede convertirse en una trampa. Si solo te enfocas en “vibras positivas”, inevitablemente suprimes los sentimientos incómodos y menos deseables.
Vivimos en una cultura que nos protege de las dificultades y los sentimientos y pensamientos negativos — a veces al extremo. La “seguridad emocional” es a menudo el objetivo.
Sin embargo, al solo permitir que lo positivo te alcance, estás ciego a la belleza en todas las cosas, sean positivas o negativas; perfectas o imperfectas.
Recuerda: Todos los días, todas las situaciones te ofrecen miles de oportunidades para apreciar el mundo.
Vives en abundancia y depende de ti verlo.
Aquí hay algunas maneras prácticas en que puedes ver la abundancia que te rodea. Realmente, hay mucho de qué maravillarse.
Maravíllate con tu comida.
Cuando comes algo, aprovecha la oportunidad para saborearlo. Enfócate en las sensaciones en tu boca. La mayoría de las veces, cuando comemos y bebemos, no somos conscientes de lo que estamos haciendo. Comer es una actividad maravillosa. Por qué no tomarse el tiempo para apreciarla por completo?
En lugar de devorar tu comida, cómela lentamente y saboréala.
Qué maravilla es poder probar diferentes tipos de comida y sentir sabores complejos.
Maravíllate con el sonido de la lluvia.
La próxima vez que llueva, presta atención al sonido de las gotas de lluvia cayendo. Observa las formas que hacen en las ventanas. Y cuando deje de llover, sal a caminar y observa la frescura del aire, la forma en que brillan las hojas húmedas y la forma en que las aceras brillan como si hubieran sido pulidas. Mejor aún, ponte ropa de lluvia o toma una sombrilla y sal a caminar bajo la lluvia y observa lo que es estar seco y seguro en medio de ese aguacero frío y húmedo.
Qué maravilla es la sensación de la lluvia — sus sonidos y sus efectos.
Maravíllate con la luz y el calor.
La próxima vez que haga sol, tómate unos minutos para apreciar el calor y la luz. Observa cómo todo se ilumina: casas, flores, árboles, el cielo, las personas. Sal a caminar, escucha a los pájaros y observa cómo se siente el sol en tu piel.
Qué maravilla es la sensación del calor a la piel.
Maravíllate con el contacto físico.
Cuando abrazas o besas a alguien, o incluso le das la mano, se plenamente presente en esto. Nota lo que puedes sentir al tocar la piel de otra persona. Deja que tu calor fluya a través de ese contacto.
Qué maravilla es poder tener contacto físico con otros seres humanos.
Maravíllate con tu sentimiento de felicidad.
La próxima vez que te sientas feliz o contento o alguna otra emoción agradable, aprovecha la oportunidad para darte cuenta de cómo te sientes. Nota lo que sientes en tu cuerpo. Observa cómo respiras, hablas o gesticulas. Ten en cuenta los impulsos, pensamientos, recuerdos, sensaciones e imágenes. Tómate unos minutos para inhalar esta emoción y para maravillarte de que eres capaz de tener tales experiencias.
Qué maravilla es poder sentir sentimientos tan complejos y bellos.
Maravíllate con las otras personas.
Trata de mirar con nuevos ojos a las personas que te importan, como si nunca las hubieras visto antes — como si fueras un bebé recién nacido. Haz esto con tu pareja, tus amigos, familiares, hijos, compañeros de trabajo.
Observa cómo caminan, hablan, comen y beben, y gesticulan con sus caras, cuerpos y manos. Observa las líneas de sus caras y el color de sus ojos. Observa la forma en que sonríen: cómo se mueve la boca, cómo brillan sus ojos.
Qué maravilla son los seres humanos en toda su complejidad.
Maravíllate con los animales.
La próxima vez que veas un animal, ya sea una mascota familiar, un gato en la calle o un pájaro en un árbol, tómate un momento para observarlo por completo. Míralo como si fueras un niño pequeño que aún no sabes el nombre o las características de este animal. Observa su estructura y sus movimientos, sus colores, su cara y su cuerpo.
Qué maravilla es compartir la tierra con otros seres diversos.
Maravíllate con objetos familiares.
Una vez al día, examina algún objeto familiar que normalmente das por sentado, como un cuchillo, un vaso de agua, un lapicero, un libro, una camisa o un zapato, un plato — literalmente cualquier cosa. Estúdialo como si fuera un artefacto antiguo que acabas de excavar. Observa lo que este objeto puede hacer y tómate un momento para apreciar cómo el objeto te ayuda en tu vida.
Qué maravilla es poder usar miles de objetos para mejorar nuestra vida todos los días.
Maravíllate con el simple acto de respirar.
Antes de levantarte de la cama por la mañana, toma unas respiraciones profundas y concéntrate en el movimiento de tus pulmones durante la inhalación y la exhalación. Maravíllate con el hecho de que estás vivo, que tus pulmones te han proporcionado oxígeno durante toda la noche.
Qué maravilla es estar vivos y mantenernos vivos respirando todo el oxígeno que nos rodea.
*
Vives en un mundo de abundancia. Solo depende de ti verlo.
~ El Griego Estoico
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