Cantidad vs. Calidad
Cómo elegir la calidad antes de la cantidad en tu vida.
Es la calidad y no la cantidad lo que importa.
~ Séneca
—
Casi todo el éxito que nos rodea lo medimos en términos de cantidad.
Nos dicen que debemos contar la cantidad de “likes” en las redes sociales, la cantidad de amigos que tenemos, de autos en nuestro parqueo, de cuartos en nuestra casa y de dinero acumulado en nuestra cuenta bancaria.
Indudablemente, en nuestra sociedad, la cantidad es mucho más preferida que la calidad.
Es muy difícil escapar de esta norma social. Reflexiona sobre ti mismo: ¿Con qué frecuencia prefieres la calidad a la cantidad? ¿Y con qué frecuencia haces lo contrario?
¿Eliges posesiones, “likes” y dinero por encima de experiencias más significativas?
Muchos de nosotros siempre seleccionamos la opción más abundante cuando nos dan a elegir. Nos preocupamos más por contar las posesiones que tenemos que por seleccionar cuidadosamente las pocas que verdaderamente queremos.
Y esto puede llevarnos a desperdiciar nuestra vida buscando la cantidad cuando deberíamos estar buscando la calidad. Medir el éxito en términos de cantidad es una evaluación defectuosa de nuestras vidas.
¿Qué pasa cuando nos enfocamos en la cantidad?
Cuando nos enfocamos en la cantidad, podemos perder rápidamente la noción de las cosas que importan.
En la escuela, no estamos contentos con unos pocos amigos; en cambio, queremos ser los más populares.
En el trabajo, no estamos contentos con nuestro puesto. Queremos llegar a los niveles más altos de la escala corporativa.
En la casa, no estamos contentos con las posesiones que tenemos. Queremos una nueva televisión, nevera, y auto.
Cuando elegimos la cantidad en lugar de la calidad, no podemos dejar de contar — es un tipo de adicción.
Y esta búsqueda de siempre tener más puede hacer que nuestras vidas se sientan vacías.
Esto se debe a que buscamos la satisfacción en la cantidad de nuestras posesiones. Nos decimos a nosotros mismos: “quizás esta próxima posesión me haga feliz.”
Cuando nos enfocamos en la cantidad, nunca podemos tener suficiente. Siempre estamos buscando más pero nunca nos sentimos satisfechos. Vivimos nuestras vidas constantemente anhelando más.
¿Cómo podemos elegir la calidad en nuestra vida?
En lugar de dedicar más tiempo a pensar qué vas a publicar sobre ti para obtener muchos “likes” en las redes sociales, concéntrate en cultivar relaciones profundas y significativas.
En lugar de perder innumerables horas mirando a las aplicaciones en tu teléfono y haciendo chats sin sentido, concéntrate en pasar tiempo con las personas que amas.
Puedes tomar pasos para cambiar tu foco de vida — de cantidad a calidad.
Cómo transformar tu foco de vida — de cantidad a calidad.
TIEMPO de calidad.
Tiempo de calidad significa dedicar espacio a las personas que amas y hablar con ellas sin distracciones. Estos momentos de calidad son los que siempre recordarás en el futuro.
Cuando estés con alguien, haz que esa persona sea tu centro de atención.
RELACIONES de calidad.
La mayoría de las interacciones en las redes sociales son vacías — dominadas por chismes y asuntos efímeros y superficiales. Sin embargo, desperdiciamos nuestros días mirando contenido de personas que nunca hemos conocido o que no hemos visto en años.
Mientras tanto, no nos tomamos el tiempo para comunicarnos con verdaderos amigos.
No es la cantidad de tiempo lo que crea relaciones significativas, sino el tiempo de calidad que pasamos compartiendo historias y experiencias y apoyándonos unos a otros.
INTERACCIONES de calidad.
Cuando interactúas con alguien en casa, en el trabajo, en la calle, en una tienda, ¿estás prestando atención? ¿Estás tratando a esa persona como un ser humano que tiene los mismos problemas y miedos que tú? ¿O estás tratando esta interacción como algo sin sentido que se olvidará en unos minutos?
Estar presente cuando estás con otros — no sólo con tus amigos y familiares — da sentido a los momentos cotidianos.
POSESIONES de calidad.
Nuestra cultura consumista nos invita a comprar productos nuevos y reemplazarlos rápidamente en un ciclo interminable. La búsqueda de productos de calidad pone fin a este proceso. Al comprar bienes de calidad, reducimos nuestro impacto en el planeta y el caos de tener demasiadas cosas en casa y llegamos a apreciar y cuidar las cosas que tenemos.
Acéptalo: probablemente no necesites más cosas.
Elige la calidad.
Cuando elegimos la calidad en lugar de la cantidad, simplificamos nuestras vidas.
Al simplificar nuestras vidas, por fin tenemos espacio para sentir gratitud por lo que tenemos — ya sea cosas o personas.
Haz de la calidad un hábito: cada vez que estés a punto de comprar algo, de reunirte o interactuar con alguien, o de pasar tiempo haciendo algo con tu teléfono, pregúntate:
¿Estoy eligiendo la calidad?
~ El Griego Estoico
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