"Batería Baja: 5 Años Restantes”
Cuando un niño con una enfermedad terminal nos da una lección sobre cómo vivir.
El otro día mi teléfono estaba en 2% y entré en modo supervivencia. Dejé de revisar videos, cerré todas las apps y me enfoqué solo en lo esencial: mandar ese mensaje importante antes de que se apagara. Me di cuenta de algo curioso: cuando sabemos que el tiempo se agota, dejamos de perderlo en tonterías.
Pensé en eso cuando volví a ver un episodio 6 de la serie Chicago Med. Hay una escena brutal en la que los padres le explican a su hijo Parker que tiene una enfermedad terminal. La conversación es así:
Parker: ¿Voy a morir?
Doctor: Sí. Vas a morir. Pero no por un buen tiempo.
Parker: ¿Un año?
Doctor: No, más que eso. Como cinco años.
Parker (feliz): ¡Eso es un montón de tiempo!
Ese momento me dejó sin palabras. Cualquier adulto, ante un diagnóstico así, entraría en pánico. Pero Parker, con la inocencia de un niño, escucha “cinco años” y lo ve como una eternidad. No se lamenta por lo que no tiene. Se enfoca en lo que sí tiene.
Séneca lo dijo mejor:
“No es que tengamos poco tiempo, sino que desperdiciamos mucho.”
Parker, sin saberlo, aplicó la filosofía estoica mejor que muchos de nosotros. No podemos controlar cuánto nos queda, pero sí qué hacemos con ello. Entonces, ¿por qué vivimos como si la batería fuera infinita?
Si supieras exactamente cuántos años te quedan, ¿vivirías diferente?
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~ El Griego Estoico



Hay que vivir cada momento como el momento ultimo de nuestras vidas.